A menos de una semana de las elecciones generales en Ecuador, el presidente Daniel Noboa anunció medidas drásticas para contrarrestar lo que describió como "intentos de desestabilización por parte de grupos armados". Entre estas acciones destacan la militarización inmediata de los puertos y el cierre de fronteras desde el sábado 8 hasta el lunes 10 de febrero, un dÃa antes y un dÃa después de los comicios. Estas decisiones llegan en medio de una ola de violencia que ha generado conmoción nacional.
El presidente Daniel Noboa hizo un anuncio sorpresivo a través de sus redes sociales, en el que reveló que Ecuador enfrenta "intentos de desestabilización" atribuidos a grupos armados. En respuesta, ordenó al bloque de Seguridad, conformado por militares y policÃas, implementar medidas urgentes para garantizar la seguridad del paÃs durante las elecciones generales del 9 de febrero.
Entre las instrucciones emitidas por el mandatario se encuentran:
1. Militarizar los puertos de manera inmediata, con el objetivo de controlar actividades ilÃcitas vinculadas al narcotráfico y otros delitos transnacionales.
2. Reforzar la presencia militar en la frontera norte (con Colombia) y sur (con Perú), ante posibles amenazas externas. Además, Noboa anunció el cierre total de las fronteras desde el sábado 8 hasta el lunes 10 de febrero, una medida sin precedentes en el contexto electoral ecuatoriano.
Estas acciones reflejan la preocupación del gobierno por garantizar la estabilidad del paÃs en un momento crÃtico, donde más de 13 millones de ecuatorianos están llamados a votar para elegir al próximo presidente, asambleÃstas y parlamentarios andinos.
El anuncio de Noboa llega tras una serie de hechos violentos que han impactado al paÃs en dÃas recientes. Uno de los casos más impactantes ocurrió en Santa Elena, donde una bebé fue encontrada gateando sola cerca del lugar donde su madre fue brutalmente asesinada. Este trágico episodio ha generado indignación y reafirma la percepción de un paÃs enfrentando una crisis de seguridad.

Además, el pasado 1 de febrero, una familia de cuatro miembros fue masacrada en Jipijapa, provincia de ManabÃ, en un crimen atribuido a grupos armados organizados. La PolicÃa investiga posibles vÃnculos con bandas criminales que operan en la región, lo que refuerza la hipótesis de que estos actos forman parte de una estrategia de intimidación.
En paralelo, las autoridades mantienen un fuerte control en las prisiones del paÃs, especialmente en la cárcel de máxima seguridad 'La Roca' en Guayaquil, donde permanece recluido el exvicepresidente Jorge Glas, cumpliendo doble condena por corrupción. Las fuerzas de seguridad han intensificado las medidas para evitar motines o fugas que pudieran agravar aún más la situación de inseguridad.
Desde el 3 de enero, el gobierno decretó un estado de excepción en siete provincias y tres cantones, incluyendo Quito, debido al incremento de hostilidades por parte de grupos delictivos. Esta medida, inicialmente establecida por 60 dÃas, busca frenar el avance de la violencia en zonas estratégicas del paÃs.
El 9 de febrero, Ecuador vivirá una jornada electoral decisiva, en la que Noboa buscará la reelección frente a otros candidatos que aspiran a liderar el paÃs durante los próximos cuatro años. Sin embargo, el clima de inseguridad y las tensiones polÃticas han generado incertidumbre sobre cómo se desarrollará el proceso electoral.
El cierre de fronteras y la militarización de puertos podrÃan afectar la movilidad de ciudadanos y observadores internacionales, aunque el gobierno asegura que estas medidas son necesarias para proteger la integridad del proceso democrático.

