A 37 años de la desaparición forzada de los hermanos Restrepo, Ecuador revive el dolor de su pasado con el reciente caso de los cuatro niños de Las Malvinas en Guayaquil, evidenciando que la violencia estatal sigue siendo una herida abierta en la sociedad ecuatoriana.
El 8 de enero de 1988, Carlos Santiago y Pedro Andrés Restrepo Arismendi, de 17 y 14 años, fueron detenidos por agentes del Servicio de Investigación Criminal (SIC) durante el gobierno de León Febres Cordero. Según la Comisión de la Verdad, los jóvenes fueron torturados, asesinados y sus cuerpos posiblemente arrojados a la laguna de Yambo, en un caso que se convirtió en sÃmbolo de la lucha contra la impunidad estatal.
Además, el Ministerio del Interior ofreció recompensas económicas a quienes aportaran información relevante, demostrando el interés del gobierno en esclarecer el caso y reforzar la memoria histórica del paÃs.
MarÃa Fernanda Restrepo, hermana menor de Santiago y Andrés, estableció un doloroso paralelo entre ambos casos. "Este caso nos muestra que como sociedad no hemos aprendido nada. A 37 años, seguimos enfrentando los mismos horrores", señaló en referencia a la reciente desaparición y muerte de cuatro menores en Las Malvinas, Guayaquil.
La diferencia tecnológica entre ambas épocas ha sido crucial. "Ojalá hubiésemos contado hace 37 años con cámaras de seguridad en la ciudad y por todos lados, para saber cómo secuestraron a mis hermanos", reflexionó MarÃa Fernanda, quien mantiene viva la memoria de sus hermanos a través del documental "Con mi corazón en Yambo".
Su muerte, producto de complicaciones de salud, dejó un vacÃo en la lucha que su familia emprendió incansablemente.
La Asamblea Nacional lo homenajeó por su legado en la defensa de los derechos humanos. «Su vida es un ejemplo para no permitir más crÃmenes de Estado», expresó el Legislativo.

