Las recientes filtraciones de chats publicadas por el medio digital La Posta han sacudido el escenario político y mediático en Ecuador. Los mensajes, atribuidos al fallecido excandidato presidencial Fernando Villavicencio, revelan una presunta red de corrupción, tráfico de influencias y manipulación mediática que involucra a figuras públicas, políticos y periodistas.
Entre los implicados destacan Marlon Puertas, dueño del portal La Historia, quien habría solicitado fondos a Villavicencio para controlar la publicación de ciertas informaciones. Según los chats, Villavicencio, mientras era legislador y presidente de la Comisión de Fiscalización de la Asamblea, buscaba recursos de empresas y particulares para financiar actividades políticas y mediáticas.
También se menciona a Amanda Villavicencio, hija del político asesinado, vinculada a pagos mensuales presuntamente relacionados con narcotráfico. Estos pagos habrían sido realizados por Nahim Massu, quien, según la filtración, aportó USD 20.000 al portal Periodismo de Investigación.
Implicaciones mediáticas y políticas
Los chats también vinculan a reconocidos periodistas como Álvaro Rosero de Radio Democracia, quien habría recibido pagos para proteger la imagen pública de Villavicencio, y a José Najas de Radio Sucesos, señalado como operador de un “troll center” destinado a atacar adversarios políticos.
Además, emergen acusaciones de omisión estratégica de información, como datos confidenciales sobre presuntos nexos del presidente Guillermo Lasso con la mafia albanesa, que Villavicencio y su colega Christian Zurita habrían decidido no publicar.
La Fiscalía General bajo escrutinio
Las revelaciones también alcanzan a la Fiscal General Diana Salazar, quien, según los chats, habría proporcionado documentos reservados a Villavicencio y solicitado apoyo político en sus investigaciones. La filtración sugiere que Salazar conocía fallos judiciales antes de su publicación oficial e incluso presionó a autoridades como Diana Atamaint, presidenta del Consejo Nacional Electoral, con allanamientos durante las elecciones de 2021.
Aunque Salazar niega las acusaciones, no ha desmentido la veracidad de los mensajes. Estas acciones han puesto en tela de juicio la independencia de la justicia ecuatoriana.
Reacciones y próximos pasos
La divulgación de estos mensajes ha generado un intenso debate sobre la ética en la política y el periodismo en Ecuador. Aunque la autenticidad de los chats aún no ha sido confirmada oficialmente, las denuncias han aumentado la presión para que las autoridades investiguen estas graves acusaciones.

